Sep 07

Aunque su relación se limite a poco más que compartir marca, las nuevas EOS 40D y 1-Ds Mark III de Canon están destinadas a erigirse como una de las parejas de moda de este otoño en los entornos diletante y profesional -respectivamente- del segmento réflex. Y como tales han llegado a IFA 2007, donde Canon ha desplegado la nueva hornada de cámaras PowerShot, Digital IXUS y EOS que en agosto se adueñó de su catálogo.

 

 

Canon EOS 40D© Iker Morán, QUESABESDE.COM

Canon EOS-1Ds Mark III
© Iker Morán, QUESABESDE.COM

Han bastado algunos leves retoques y renovados sensores -incluido el primer CMOS de 24 x 36 milímetros de más de 20 millones de píxeles- para concebir dos réflex digitales que están destinadas a alzarse como los nuevos referentes de las gamas media y profesional.

Cuerpo fotocopiado

El acercamiento a una cámara como la EOS-1Ds Mark III es un perfecto ejercicio de déjà vu. Y es que, tal y como ocurrió con la generación anterior, la nueva 1Ds replica cada uno de los detalles del cuerpo de su veloz hermana, la EOS-1D Mark III.

Canon EOS-1Ds Mark III
© Iker Morán, QUESABESDE.COM

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Con el reciente aterrizaje comercial de esta última (poco a poco se va dejando ver por los escaparates), no es de extrañar que el primer paso en el stand que Canon tiene en IFA 2007 sea conseguir una 1Ds, aun corriendo el riesgo de confundirla con la 1D a secas.

Canon EOS-1Ds Mark III
© Iker Morán, QUESABESDE.COM

Presionar el obturador y comprobar la reacción de la ráfaga es un buen comienzo para despejar cualquier duda sobre el modelo que tenemos entre las manos.

Pero más allá de la sonoridad y la inscripción en la carcasa, poco se puede decir de la nueva Mark III que no se haya dicho ya de su diseño, su ergonomía o incluso de muchas de sus prestaciones.

Canon EOS-1Ds Mark III
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El nuevo sensor CMOS de 24 x 36 milímetros y 21 millones de puntos es, qué duda cabe, el principal argumento de este nuevo modelo de gama profesional.

Además del captor, prestaciones ya conocidas como el dúo de procesadores DiGIC III, el sistema de limpieza del sensor o la tecnología de previsualización Live View permiten a Canon remodelar su buque insignia.

Canon EOS-1Ds Mark III
© Iker Morán, QUESABESDE.COM

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Sorprende, eso sí, que a diferencia de la EOS 40D, la nueva Mark III siga los pasos de la 1D y no implemente ningún sistema de enfoque automático en la modalidad de Live View.

A la espera de poder ver el rendimiento real del que, a día de hoy, es el sensor más potente de su clase -los responsables de Canon se encargan en IFA de que ninguna tarjeta de memoria se acerque a las cámaras-, sólo queda recurrir al juego de los posicionamientos y las competencias teóricas.

Canon EOS-1Ds Mark III
© Iker Morán, QUESABESDE.COM

En este sentido, Canon tiene por ahora ganada por goleada la partida de la resolución, frente a los 12 ó 10 megapíxeles que ofrecen el resto de fabricantes.

Canon EOS-1Ds Mark III
© Iker Morán, QUESABESDE.COM

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Más discutido estará el tema de la sensibilidad -sobre todo con las aspiraciones de Nikon en este campo- o del enfoque. Y es que, mientras Canon aún arrastra problemas en su EOS-1D Mark III, Nikon amenaza con esos 51 puntos de enfoque y todo parece indicar que Olympus incorporará en su supuestamente denominada E-3 el sistema de autofoco más rápido del mercado.

De nuevo, la paciencia parece ser la única medicina para tanta duda.

Segmento medio reforzado

Igualmente joven es la EOS 40D, aunque en este caso las novedades respecto al modelo predecesor -algo más sustanciales- dan un mayor juego a quien se acerca por primera vez a este cuerpo.

Canon EOS 40D
© Iker Morán, QUESABESDE.COM

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Heredera directa de la EOS 30D, a la nueva SLR le corresponde el papel de revitalizar el segmento medio de Canon y plantar cara a una competencia cada vez más variada y potente en este terreno.

Más allá del salto a los 10 megapíxeles, la EOS 40D toma prestadas las líneas generales de diseño de su antecesora, pero las acompaña de prestaciones actualizadas. De nuevo, el procesador DiGIC III, la previsualización Live View -esta vez con enfoque automático- y la limpieza de sensor se hacen un hueco entre la lista de prestaciones.

Canon EOS 40D
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Externamente, el aumento del tamaño de la pantalla y la nueva disposición horizontal de los botones traseros son los cambios más significativos.

También aparece un nuevo botón que permite poner en marcha el proceso de autofoco al trabajar con Live View. El botón de acceso a los menús, por su parte, queda relegado a una posición más elevada (y algo difícil de localizar para los usuarios habituados a la ergonomía de los modelos anteriores).

Canon EOS 40D
© Iker Morán, QUESABESDE.COM

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Con una ráfaga ligeramente mejorada -unos 6,5 fotogramas por segundo- respecto a la EOS 30D, el sonido del obturador mantiene la contundencia que aquel modelo lucía frente al más débil cacareo de la EOS 20D.

Canon EOS 40D
© Iker Morán, QUESABESDE.COM

A través del ocular de la cámara, se aprecian asimismo dos de las mejoras introducidas por Canon en la EOS 40D. Así, además del sistema de enfoque de 9 puntos, la nueva réflex también incorpora uno de esos pequeños detalles que los fotógrafos llevan tiempo pidiendo: información sobre el ajuste de la sensibilidad en el visor.

Canon EOS 40D
© Iker Morán, QUESABESDE.COM

Novedades de diferente envergadura que, como siempre, tendrán que demostrar -o por lo menos reafirmar- su valía en la práctica. Por ahora, y a la espera de disponer de unidades definitivas, la EOS 40D ya no se conforma con presumir del apellido EOS, sino que ha puesto su cuadro de especificaciones a la altura del de modelos de otras firmas más atrevidas.

Información recogida de www.quesabesde.com