Nov 12

Se que esta noticia no tiene que ver nada con la fotografía, o con la tecnología, pero creo que hoy voy hacer un espacio en el blog, para esta buena noticia para todos los celiacos.

Los envases deberán advertir de si el producto supera el límite máximo de gluten

Las gominolas, uno de los productos prohibidos para los celíacos. <span style=Distintos tipos de pasta.

Una de las principales reivindicaciones de los celíacos, la de la correcta información sobre el gluten en los productos, parece estar a punto de finalizar. El ministro de Sanidad, Bernat Soria, anunció ayer que el Gobierno prepara un decreto que obligará a que el etiquetado de los productos advierta de si éstos superan un límite máximo de gluten.

En una entrevista en la Cadena Ser, Soria aseguró que a partir de “la próxima semana” se empezarán a “tomar medidas” para proteger a los enfermos celíacos. Los planes del ministerio pasan por fijar un límite máximo de gluten para los alimentos, de forma que el que lo supere deberá especificarlo. De momento, Italia es el único país del mundo que regula este aspecto por ley.

La celiaquía es una intolerancia permanente al gluten, una proteína presente en productos tan habituales como la harina, la pasta, las gominolas, el pan, la bollería, algunos embutidos o la cerveza. Para evitar los síntomas (vómitos, diarreas…), lo único que deben hacer los enfermos es no ingerir alimentos con gluten.

Según la presidenta de la Asociación de Celíacos de Cataluña (SMAP), Matilde Torralba, desde 2006 un decreto europeo obliga a que las etiquetas indiquen a qué productos se les ha añadido gluten. Sin embargo, no contempla que se informe de los que podrían estar contaminados. Esta situación se da, por ejemplo, cuando una harina de arroz (que en principio no contiene gluten) se ha elaborado en un molino donde previamente se ha hecho harina de trigo (que sí tiene). Sanidad destacó ayer que ahora que la tecnología permite detectar esos pequeños niveles de gluten, se ha decidido regular la medida.

El Ministerio también destacó que, al poder elegir entre más opciones y más claras, la cesta de la compra será más barata. Según la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE), la alimentación anual de un celíaco es 1.757,91 euros más cara que la de un no celíaco.

Además de regular el etiquetado de los productos, el Ministerio de Sanidad también quiere elaborar un estudio epidemiológico de la enfermedad en España, ya que no se disponen de datos reales sobre la prevalencia de la celiaquía. La FACE estima que en España hay unas 450.000 personas con intolerancia al gluten (una de cada 150), aunque sólo el 10% de ellas han sido diagnosticadas.

Vía: ADN

Añado esta otra noticia encontrada en el www.mundo.es

ENFERMEDAD CELIACA
Vivir huyendo del gluten
El 80% de los productos manufacturados no son aptos para celiacos
Para las empresas, no es sencillo encontrar materias primas no contaminadas
La mejora en las técnicas de detección ha permitido el avance de lo ’sin gluten’

Campo de trigo en EEUU. (Foto: Charlie Riedel | AP)

Campo de trigo en EEUU. (Foto: Charlie Riedel | AP)

 

CRISTINA G. LUCIO

MADRID.- Cuando Dolores hace la compra, no sólo piensa en encontrar productos de calidad a buen precio o en diseñar la dieta más equilibrada para la semana. Para ella, lo fundamental es conseguir que el gluten no llegue a su despensa.

Su hijo Alberto es celiaco, tiene una intolerancia permanente a esta proteína que contienen cereales como el trigo, la cebada, la avena o el centeno; por eso Dolores analiza cada producto antes de meterlo definitivamente en la cesta.

Pero librarse del gluten no es tarea fácil. Según datos de la Federación de Asociación de celiacos de España, el 80% de los productos manufacturados no son aptos para celiacos, y las etiquetas no siempre ayudan a saber si el alimento contiene la proteína o no.

La legislación española obliga a los productores a detallar en la etiqueta si el producto lleva gluten, pero esta normativa se refiere únicamente a los ingredientes que se han añadido deliberadamente y no contempla las posibles contaminaciones con gluten que pueden producirse – y muy frecuentemente- de forma no intencionada.

El Gobierno ha prometido un conjunto de ayudas específicas para los celiacos que, entre otras cosas, pretende mejorar y clarificar los etiquetados, pero, de momento, para estos enfermos, la compra sigue siendo un asunto delicado.

“Intento huir de todo lo procesado y elegir productos naturales y poco elaborados. Leo la composición y, si tengo dudas, no lo compro”, explica Dolores, que también se ayuda de la lista de alimentos aptos que, cada año, actualiza y edita la Federación de Asociaciones de celiacos de España (FACE).

Producir sin gluten

Gullón es una de las empresas españolas cuyos productos aparecen en esta lista y una de las pocas galleteras que se ha decantado por ofrecer una línea de repostería especial para celiacos, además de mantener sus productos tradicionales.

Sus responsables reconocen que, para una empresa, librarse del gluten tampoco es fácil. “Es muy complicado conseguir materias primas con menos de 10 partes por millón de gluten, que es lo que exigimos para después garantizar que el producto terminado sea apto”, explican fuentes de la compañía.

Aunque las galletas que producen se fabrican con cereales libres de gluten por naturaleza, como el arroz o el maíz, controlan cada lote, porque esas materias primas han podido contaminarse durante la molienda o, incluso, en el campo de cultivo.

También vigilan con lupa la línea de producción, para evitar cualquier problema.

Además de realizar una limpieza exhaustiva, “la primera masa de galletas sin gluten elaborada en el arranque de línea se tira por si todavía pudiera quedar algún resto de otras fabricaciones previas”. Y, para finalizar, se realiza un análisis del producto terminado antes de comercializar el lote.

Sus galletas para celiacos llevan el certificado de garantía ‘controlado por FACE’, una denominación que la Federación de Asociaciones de Celiacos de España concede a aquellas empresas que cumplen con los requisitos establecidos sobre los niveles máximos de gluten.

Hoy en día, en nuestro país llevan este sello alrededor de 40 empresas, una cifra que ha aumentado considerablemente en los últimos años.

“Al principio, al explicar que el niño era celiaco nos miraban como si fuéramos marcianos. Ahora hay bastantes sitios que conocen la enfermedad y más productos disponibles en el supermercado”, explica Dolores, que asegura haber notado un cambio en estos 10 años en los que ha convivido con la enfermedad de su hijo.

EVITAR QUE EL GLUTEN LLEGUE A SER UN ENEMIGO

Productor de trigo en Ucrania (Foto: REUTERS)

Productor de trigo en Ucrania (Foto: REUTERS)

CRISTINA G. LUCIO

MADRID.- Según los expertos, además de mejoras en el diagnóstico del trastorno y una mayor concienciación social debido a las iniciativas de las asociaciones de celiacos, en los últimos años también se ha producido grandes avances en las técnicas de detección de gluten.

“En los noventa, las cantidades de gluten que contenían los alimentos, incluso los productos especiales para celiacos, eran bastante altas porque no se podía determinar con exactitud el contenido de la proteína en alimentos elaborados, pero los métodos de detección que tenemos ahora son bastante fiables”, explica Manuela Márquez, presidenta de la Asociación de Celiacos de Madrid.

El desarrollo del Elisa R5 Sandwich, una técnica de detección que permite comprobar la cantidad de gluten que contiene un producto, aunque proceda de distintas fuentes de cereal y del Elisa Competitivo R5, que detecta la proteína aunque haya sido sometida a varios procesos de manipulación industrial, fueron claves.

Ambos sistemas están basados en el anticuerpo R5, que reacciona y se une a las moléculas que reconoce como potencialmente tóxicas para los celiacos.

“Durante años se han estado suministrando como productos sin gluten algunos que en realidad contenían elevadas cantidades de gluten de cebada, una variedad que no era detectada por las técnicas anteriores”, explica Carolina Janer, responsable de I+D en la empresa Imbiosis, una ’spin-off’ de la Unidad del Gluten del Centro Nacional de Biotecnología, que posee la licencia en exclusiva de la patente del Elisa Competitivo R5.

Además de comercializar soluciones de extracción de gluten, como el ‘cocktail’, que permite extraer la proteína en alimentos procesados con calor, esta empresa también emplea técnicas que permiten confirmar si el gluten ha sido procesado o está intacto, como el Western Blot R5.

“Actualmente se puede medir con fiabilidad la cantidad de gluten contenida en los productos. Este avance es vital si se tiene en cuenta que, a día de hoy, el único tratamiento disponible para los celiacos es adherirse estrictamente a una dieta libre de gluten“, apunta Janer.

Lo sabe bien Dolores Ergueta, que lleva casi 10 años preocupándose por la alimentación de su hijo Alberto, al que le diagnosticaron la enfermedad celiaca cuando aún era un bebé.

“No comer gluten es difícil porque cada vez elaboramos más los productos, pero no es tan dramático….aunque la verdad es que a veces desearía que no hubiera pasado”, confiesa esta madrileña.

Un equipo de expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas trabaja, precisamente, para evitar, en la medida de lo posible, “que pase”, que el trastorno se desarrolle.

Luchar contra el gluten antes de que sea un problema

La enfermedad celiaca tiene una base genética. En el ADN de los celiacos hay una predisposición a padecer el trastorno, pero éste sólo se desarrolla si actúan una serie de factores externos que aún se desconocen.

Identificar los factores ambientales que contribuyen al inicio de la enfermedad y que pueden ser controlados mediante estrategias de intervención nutricional durante las primeras etapas de vida es el objetivo de este equipo de investigadores que coordina la doctora Yolanda Sanz, miembro del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos de Valencia.

“Investigamos las interacciones entre el tipo de lactancia, el proceso de colonización microbiana intestinal, el estado inmunológico y el fondo genético sobre el riesgo de padecer la enfermedad”, explica Sanz, cuyo equipo analiza a un grupo de recién nacidos de alto riesgo, ya que uno de sus progenitores es celiaco.

Su meta es desarrollar probióticos y alimentos funcionales que puedan contribuir a prevenir la enfermedad. Trabajan, en definitiva, para evitar que el gluten llegue a ser un enemigo para los celiacos.

Nov 12

 

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En Sevenclick han publicado las curiosas conclusiones de una conversación al parecer mantenida con un alto cargo de Telefónica, donde confirman que el iPhone saldrá en Mayo en España, al parecer un nuevo modelo con al menos tecnología 3G.

Según la “entrevista”, Telefónica no ha sacado antes el móvil en España debido a que Apple no podría abastecer toda la demanda, y han tenido que establecer un “plan de ruta”

comenzando primero por Alemanía, Francia y Reino Unido.

Los acuerdos económicos y los términos del contrato en exclusiva no se saben aún en estos momentos. Sin embargo, recordad que nada de ésto está confirmado oficialmente…

Vía: http:www.applesfera.com